sábado, 3 de abril de 2010

RESUMEN DE LA SEMANA 1012

Vuelta a la carga en cuanto a intensidad se refiere, ya casi sin limites. Empiezo un ciclo de tres semanas (una menos de lo normal para dejarme una semana de reposo antes de llegar a España ;-)

Las sensaciones (bajo la lluvia o en el garaje) muy buenas. Se nota la capilarización ya que, aunque aun me quedo en las subidas, una vez arriba, puedo acelerar antes que el año pasado ya que recupero mucho más deprisa.

En cuanto al peso: Estable. Ya os dije que a partir de ahora me va a costar mucho màs perder esos dos kilos y medio que me faltan.

En fin, esta semana he continuado con las sesiones de tortura en el garaje, ya que aquí sabemos que ha llegado la primavera porque han cambiado el horario y eso nos deja más horas diurnas para ver como llueve. Y lo peor es que este fin de semana (lunes de fiesta incluido) se lo va a pasar lloviendo…. :-(

Hoy sábado no he podido salir. Una hora y cuarto más de rodillo, pero eso ya os lo contaré la semana que viene…

Bonne route.

martes, 30 de marzo de 2010

SALIDA DOBLE

Ante todo disculpar por la tardanza en colgar la crónica del domingo pero estoy pasando un periodo un poco cargado: entre el trabajo (mi jefe se ha hartado de ver que me estaba tocando los c… y me ha dado la nueva misión que ya os contaré en otra ocasión), un artículo para Pedalier que he tenido que retocar a última hora (no os lo perdáis ya que no tiene desperdicio) y, por último aunque no menos importante, el entreno que empieza a subir en intensidad… pues eso…

Además, os lo anuncio por anticipado, hoy no hay fotos…

Empezaré por la salida del sábado 46 km a ritmo muy tranquilo, para seguir criando capilares. La verdadera proeza fue evitar la lluvia (que no las carreteras mojadas, lo que implicó limpiar la bici). No sé como lo hice pero parecía que el único claro entre las nubes de lluvia se desplazaba conmigo.

Bueno, las nubes intentaron jugarme una mala pasada pero, esta vez, no caí en la trampa… En efecto, cuando estaba en una de las partes más alejadas del circuito empezaron a caer cuatro gotas por lo que tuve la tentación de recortar pero, viendo que la cosa estaba un poco mejor sobre el circuito planificado, continué mi camino. Fue la buena decisión del día ya que, si no, me habría caído la del pulpo. Por el contrario, alargando, dejé el tiempo justo para que descargara. Teníais que ver como estaba la carretera media hora más tarde…

Sin embargo, el domingo, las nubes estuvieron mucho más hábiles. Ni una gota al levantarme o mientras desayunaba pero, en cuanto asomé la nariz fuera de casa, empezó a lloviznar y esa fue la tónica durante las tres horas y media que duró nuestro salida.

Tal vez fue por eso que no había mucha gente en el punto de encuentro: Unos diez aproximadamente. En todo caso los “pro” no vinieron, aunque si que pudimos contar con la vuelta de Thierry (que venia de pasar dos semanas en el Tarn, al lado de Millau), Atilio (que volvía de sus vacaciones en Egipto) y Pierre (el de la bici Cyfac) que había estado saliendo por su cuenta.

Como casi siempre, salida tranquila, hasta que Patrick (una vez más) junto con Thierry, que venia en plena forma de sus vacaciones en el Tarn, (otro que no entrena) empezaron a aumentar el ritmo. Al final, como siempre, el consejo de ancianos nos abandonó a mitad de salida y nos quedamos los cuatro inseparables: Marc, Patrick, Thierry y yo.

Bueno, esta vez, Pierre se quedó con nosotros hasta que, harto de los rodeos de Marc, que no paraba de alargarnos la salida como si no sintiese la lluvia, acabó por abandonarnos.

Pero la verdadera sorpresa del día fue la pájara que pilló Patrick. Imaginaos como iría que no nos dejó quedarnos con él (ya se sabe, aquello de: “Mejor solo, que mal acompañado ;-).

Y es que no paró de poner un ritmo de infierno durante toda la mañana y/o de saltar a cualquier ataque de Thierry (que ha vuelto como una moto). La diferencia es que ahora, yo puedo responder sin quedarme atrás y Marc, con su estilo rulo-compresor (es imposible descolgarlo) también aguanta por lo que no puede reponerse… ;-)

En fin, la misma manera de salir y entrenar que tenia yo hasta que leí el famoso libro del Chema Arguedas.

En conclusión: Salida de 3h38, 100% bajo la lluvia, para recorrer 95 km con 770 m de desnivel (lo que es mucho para la zona) a una media de 26,2 km/h. A pesar de todo, 143 pulsaciones medias (más bajo que la semana pasada ;-). Y como podéis ver, la curva es mucho más plana ya que ahora utilizo todo el espectro de frecuencias.

Por cierto, una hora más limpiando la bici… ¿eso cuenta?

Bonne Route

martes, 23 de marzo de 2010

RESUMEN DE LA SEMANA 1011

Semana de reposo, en cuanto a intensidad ya que, en volumen, han sido más de 7 horas sobre la bici repartidas en cuatro sesiones de entrenamiento, solo una en rodillo, dos en BTT y la habitual salida del domingo en la que, sin ir a fondo, tampoco me economicé demasiado. Y para acabar, una sesión de flexiones y abdominales para reforzar el tronco…

Os preguntareis el por qué de haber cogido las “ruedas gordas”… Pues simplemente para aprovechar el buen tiempo. Como el circuito siguiendo el río Orge está bastante transitado y es más plano que una mesa de billar, no puedo darle caña a la bici por lo que estoy seguro de no pasarme de vueltas.

En cuanto al peso: Estable, lo que no está mal considerando que era una semana de baja intensidad. De todas formas estoy en mi nivel “metabólico” por lo que, a partir de ahora, me va a costar sangre, sudor y lágrimas perder los dos kilos y medio que me quedan para llegar al objetivo.

En fin, esta semana vuelta a las sesiones de tortura en el garaje, ya que no dispondré de tiempo para salir por la tarde. Una sesión de fuerza/cadencia y otra de intervalos, las dos con un poco más de intensidad que hasta ahora.

Bonne route.

domingo, 21 de marzo de 2010

RETORNO SOLITARIO

Hoy, han vuelto al redil una buena parte de los miembros de la grupeta que salen en invierno con sus clubs. Y curiosamente, a pesar de que al principio éramos una buena docena, Marc y yo hemos realizado una de las cabalgatas en solitario más largas de lo que llevamos de temporada: unos 50 km mano a mano.

Tres de los “nuevos”, desgraciadamente dos de ellos sin casco (el padre, dando ejemplo a la izquierda de la foto, y su hijo). Y es que, entre los “semi-pros” aquí en Francia, el casco es cosa de globeros. Sin comentarios :-(

Este es Hervé (o puede que Joel). Más de cuatro años saliendo con ellos y aun me confundo entre los dos. He intentado encontrar una regla mnemotécnica para no equivocarme pero no hay manera… algún día, tal vez…

Y este… ¿quién es?
Se trata de Cédric, el más joven del grupo. Una vez más, el teléfono me ha gastado una de las suyas (que ganas de cambiarlo que tengo). Al final he decidido dejarla como una alegoría, ya que hoy nos ha contado que se ha puesto a trabajar y abandona la competición. La semana que viene, prometido, tendréis la foto buena… si viene… ;-)

Salida tranquila, normal, éramos Marc y yo quienes tirábamos del grupo guiándolos, una vez más, hacia la vallée Chevreuse ya que el viento soplaba del sudoeste y estaba previsto que girase hacia el oeste.

Y llegando, en la primera subida de la mañana en St. Germain d’Arpajon, después de pasarnos como cohetes, pinchazo de… digamos Hervé (cuestión de coherencia… ;-).
Se me ha olvidado decir que ayer estuvo lloviendo casi todo el día y una buena parte de la noche, por lo que el asfalto durante las dos primeras horas de la salida, estaba completamente empapado.

Después de la reparación y ya al descubierto, con el viento de cara, los más fuertes se han puesto a tirar del grupo como posesos, de tal manera que han descolgado al “consejo de ancianos” en pleno. Hay que decir que nosotros (Patrick, Marc y yo) íbamos al límite de la ruptura…

Y cuando se han dado cuenta de los destrozos ocasionados, han decidido parar y, nosotros, sabiendo que los ancianos iban a darse la vuelta, hemos continuado a un ritmo más flojo creyendo que nos cogerían al cabo de un rato… pero no ha sido así, por lo que hemos continuado los tres juntos hasta Clairefontaine donde Patrick nos ha dejado ya que su hijo competía (en bici, por supuesto) esta tarde.

Como Marc y yo teníamos ganas de hacer un poco de distancia, hemos continuado hasta Sonchamp para luego entrar por Dourdan, Villeconin, etc.
Aquí podéis ver una foto del castillo de Pinceloup (en Sonchamp) que ha sido reconvertido en escuela de horticultura para jóvenes delincuentes.

En conclusión: 4h01 horas de bici para recorrer 112 km con no demasiado desnivel, 490 m, a una velocidad media de 27,9 km/h (teniendo en cuenta que cuando hemos soltado el grupo llevábamos 25,6 km/h). Os puedo asegurar que desde Sonchamp, Marc y yo llevábamos un ritmo de infierno (eso sí, la mayor parte del tiempo ayudados por el viento favorable), como ejemplo, el gráfico del cardio que esta vez muestra 147 pulsaciones medias.
Lastima que no tenga un gràfico que muestre las sensaciones de mis piernas en estos momentos ;-)

Bonne Route

jueves, 18 de marzo de 2010

SALIDA NOCTURNA

Ayer por la tarde, jornada de reposo activo, así que para aprovechar de la buena temperatura (16° C) decidí hacer una salida en BTT por la “Promenade de l’Orge (el camino lleno de nieve que recorrimos a principios de año). Una alternativa mucho más simpática que una sesión de rodillo en el garaje mientras me martirizo con los videos de la Marmotte (ya me conozco el Galibier casi de memoria ;-)

Una salida no demasiado larga, pero tampoco era ese el objetivo: 1h15 de bici para recorrer 24,5 km a una velocidad media de 19,6 km/h (lo que es mucho en BTT) con una frecuencia cardiaca de 119 pulsaciones

La verdad es que estaba tan contento (se puede ver en la foto) que se me hizo de noche. Menos mal que desde el castillo de Morsang hasta mi casa, no hay mucha distancia y puedo hacerlo sobre la acera.

Eso sí, hay que ver lo que se mueve la bici de montaña y eso que el camino es bastante plano… ;-)

Bonne Route

lunes, 15 de marzo de 2010

RESUMEN DE LA SEMANA 1010

Semana intensa, más de 9 horas sobre la bici repartidas en cinco sesiones de entrenamiento tres en rodillo y dos en carretera. Dos días de reposo, el miércoles y el viernes (que lo dediqué al refuerzo del tronco, es decir, flexiones y abdominales).

Segunda sesión de intervalos de la temporada (igual a la anterior). La buena noticia es que esta vez el corazón ha subido de vueltas un poco mejor que la semana pasada. Aunque el viernes estaba bastante tocado… ;-)

Además, la salida del sábado fue menos tranquila que lo acostumbrado ya que la dediqué a subir algunas cuestas a un ritmo próximo al umbral.

Sin embargo el momento culminante de la semana fue la salida del domingo que me sirvió de ensayo después de tres meses de entreno. Buenas sensaciones a pesar de la fatiga acumulada:
- Sigo recuperando muy rápido entre los esfuerzos…
- El corazón se va desbloqueando y empieza a subir mejor, al menos hasta 170, luego ya es mucho más difícil. El año pasado hasta 174/176 no había problema. Ya vendrá…
- Mucha fatiga al final de la salida. Normal: El cuerpo no está acostumbrado a trabajar a este nivel, además del cansancio que llevo acumulado.

Otra buena noticia, el peso: He perdido unos 600 gr con respecto a la semana pasada. Eso explica también, en parte, el cansancio de esta semana.

En fin, la próxima semana toca descanso. Dos sesiones de recuperación activa sobre el rodillo (como mucho) más la salida del domingo (sin limitar demasiado).

Por cierto, hoy lunes he trascrito los valores del test de Conconi sobre una curva en papel milimetrado y se ve claramente el punto de ruptura (umbral anaeróbico) a las 166 pulsaciones, lo que corresponde exactamente a lo que pude constatar sobre el terreno el domingo. Así que ya lo sabéis, si os lanzáis, nada de informática (ya que Excel no guarda las proporciones), el viejo método de la hoja de papel milimetrado es el mejor… ;-)

Bonne route.

domingo, 14 de marzo de 2010

1, 2, 3… PROBANDO

Después de casi tres meses de entrenamiento hoy, y a pesar de la fatiga acumulada, he decidido probarme para ver como respondía el cuerpo.

Día nublado sin demasiado frío (entre 6 y 8° C). A pesar de ello, solo éramos unos diez (seis cuando el consejo de los ancianos ha dado media vuelta) y, cosa rara, ninguno de los dos Thierry ha venido.

Salida tranquila en dirección a la vallée Chevreuse (el paraíso del ciclismo parisino) ya que el poco viento que había soplaba del Oeste. He aprovechado para charlar un poco, con Marc (que salía de una gastroenteritis) y, sobre todo, con Bernard (al que podéis ver concentrado en la foto) sobre la fiabilidad de las horquillas de carbono…

Las hostilidades han comenzado en St. Germain les Arpajon, primera cuesta de la mañana. Claude, nuestro “campeón”, que se ha incorporado hoy al grupo después de un invierno entrenando con su club ha empezado junto con Gaby (el hombre de los dos Ironman) a estirar el grupo. Y esta ha sido la tónica de toda la mañana…

Primer plano de Claude con su maillot de la Big Mat y sin casco… cosa bastante normal entre los “pro” ya que aquí en Francia no es obligatorio, aunque a mi nunca se me pasaría por la cabeza salir sin él (cosas de un globero ;-).

Y aquí Gaby durante la pausa “pipí” en Mesnil St Denis (en pleno corazon de la vallé Chevrause).

Patrick, que después de una noche de juerga celebrando la mayoría de edad de su hija, hoy no estaba muy fino. Aunque al final de la salida parecía completamente recuperado.

Desde allí hemos bajado hasta Dampierre, donde hay un espectacular castillo del siglo XVI con un jardín del famoso Le Notre no menos impresionantes.

Pero nosotros, como muchos de los ciclistas que pasan por la zona, íbamos buscando la cuesta de las “Dix-sept Tournantes” (17 curvas) una de las subidas con más renombre de la región. Se trata de una bonita subida en medio de un bosque de casi un km y medio al 5,6% de desnivel. La verdad es que no sé si tiene diecisiete curvas, alguna vez he intentado contarlas, pero como siempre la cogemos a saco, a mitad de la subida, con el hígado en una mano y el corazón saliéndose por la boca, se me pierden las cuentas ;-)

Normalmente, alargamos hasta Cernay, Auffargis, La Celle, etc. pero hoy Marc ha insistido en subirla. La consecuencia, hemos entrado por Port Royal, Palaiseau y… ¿adivináis quién ha sido el primero que ha llegado a casa hoy mientras los demás continuábamos hasta Morsang?

En conclusión: 3h35 de bici para recorrer 95 km con 680 m de desnivel a 26,5 km/h. No demasiado pero la ultima media hora, en zona urbana y parándonos en los semáforos nos ha hundido la media (sí, nos estamos volviendo civilizados ;-).

En lo que me respecta: 144 pulsaciones medias y, como podéis ver en el gráfico, bastante rato en la zona roja (el precio a pagar por probarse) aunque lo más importante: buenas sensaciones a pesar del cansancio, aguantando el ritmo en el llano (a veces al límite del umbral) y a fondo durante las subidas sin demasiados problemas (y hoy ha habido unas cuantas).
Y ahora, por fin, una semana de reposo… ;-)

Bonne Route