lunes, 2 de abril de 2012

BICI, MENTIRAS y UN POCO DE ALERGIA


Otra semana intensiva aprovechando el buen tiempo aquí en Francia. Ya ni me acuerdo cuando fue la última vez que llovió. En principio, esto es una buena noticia para nosotros, los ciclistas, aunque la ausencia de precipitaciones obliga a rodar en una atmósfera fuertemente contaminada por las partículas nocivas y el polen, un cóctel “explosivo” para los que sufrimos de alergia.

Sí, aunque me temía lo peor, finalmente no lo he pasado tan mal como me esperaba… Gracias a la medicación todo se ha quedado en unos cuantos estornudos, un poco de moqueo, ojos llorosos y alguna ligera dificultad respiratoria. Aunque, aun no puedo cantar victoria ya que la temporada del polen no ha hecho más que empezar…

Bueno volviendo a lo nuestro, mi semana ciclista empezó (como viene siendo habitual) el martes con una ida y vuelta al trabajo. Por la mañana en plan relax pero por la tarde, aprovechando el cambio al horario de verano, alargué el recorrido añadiendo, de paso, cuatro buenas cuestas donde realicé una sesión de musculación sobre la bici: Chateaufort,  la Madelaine, Boulay les Troux y el Escargot.

El miércoles, vine a trabajar en coche pero con la bici en el maletero ya que tenía mi primera salida de la temporada con el club del trabajo, Entente Sportive Renault (ESR). En esta primera cita (a las 17h30 en la entrada principal del Technocentre) sólo nos juntamos tres, (Lionel, Seb y yo), una reunión de última hora dejó a Steeves en el dique seco.



Como veis, por “consejo” de nuestro honorable presidente (que no vino), todos con la ropa del club… ;-)

Fue una ruta de unos 53 km (Buc, Saclay, Vacherese, Les Molières, Chevreuse, Dampierre y 17 tournantes) a una media de 28 km/h a pesar del viento en contra durante casi todo el recorrido.

Aquí es donde pude comprobar aquella famosa leyenda que dice que los ciclistas son todos unos mentirosos: Seb decía que era su primera salida de la temporada y Lionel que tenia cinco kilos de sobrepeso y que no estaba en forma… Pues bien, yo debo ser muy malo (rematadamente malo) porque con casi 3000 km desde enero y tres kilos menos que el año pasado, no los pude hacer descolgarse en toda la salida (iban agarrados a mi rueda como garrapatas, sobre todo Lionel, que no saltaba ni en las subidas).

Al final voy a tener que cambiar de deporte y dedicarme al parchís… ;-)

Bueno, después de mis aventuras con el club, terminé mi semana ciclista con dos idas y vueltas al trabajo: el jueves con unas sensaciones penosas, consecuencia del cansancio de la salida del miércoles.

Aproveché para sacar alguna foto por estos parajes…




Imposible de no ser adicto a algo así… ;-)

Sorprendentemente, el viernes por la mañana volvía a tener muy buenas sensaciones, así que aproveché para realizar una sesión de fuerza / resistencia. Por la tarde, había planeado alargar un poco para aprovechar la tarde y volver tranquilamente a casa pero, apenas salir del trabajo, cuando volví a romper un radio de la rueda trasera (ya van dos en un mes). Así que, directo a casa a ritmo de caracol reumático con la rueda rozando en las vainas (y de paso el neumático a tomar por c…).

Aquí acabé el mes de marzo, ya que el sábado no salí. Lo dediqué a hacerle la revisión anual a la bici de mi ex-cuñado: cambio de fundas y cables, caja de pedalier y, de paso, le instalé el manillar que traía mi Trek, que se adapta mucho mejor a su talla (él mide casi 1,90 m).

Y llegamos al domingo y la tradicional salida con el grupo Babou. A pesar del viento en contra que nos esperaba a la vuelta, nos fuimos hacia la vallée Chevreuse. Éramos cinco: Marc, Jean Claude, Gerard, Patrice y yo.

Una vez en el pueblo de Chevreuse y, aprovechando que no conocen muy bien la zona, los engañé y les hice subir la cuesta de la Madelaine (apenas un km con un porcentaje medio del 15% y rampas que se acercan al 20% ;-)


Gérard y Jean Claude en pleno esfuerzo… y luego Jean Claude nos hizo descubrir una nueva ruta (muy guapa) para llegar a Auffargis.




Al final acabamos con ~102 km y unos 750 m de desnivel a una media de ~27,5 km/h. No estoy muy seguro porque en el pie del Escargot intenté poner el cronómetro en marcha y, llevado por el fuego de la acción, desconecté el Garmin sin darme cuenta hasta pasados siete u ocho kilómetros… Podéis imaginar mi estado después de subir el Escargot… ;-)

En resumen, un mes de marzo muy “estudioso”: 1370 km, o dicho de otra manera, casi 52 horas de bici. Y es que con esto de las idas y venidas al trabajo, los km caen solos… ;-)

Ahora ya solo me queda esta semana de entreno ya que la próxima, coincidiendo con mi viaje a Turquía, toca reposo y luego empalmo con dos semanas de vacaciones en España (desde el domingo 15 hasta el 29 de abril) donde espero realizar la marcha organizada por Arueda (en Rosas) y organizar la ya casi mundialmente famosa salida “non stop”. Ya os contaré…

Y antes de acabar, mensaje para Pedrito: “Animo y a recuperarse pronto que el grupo sin su capitán de ruta no es el mismo”

Bonne Route

No hay comentarios:

Publicar un comentario