miércoles, 18 de agosto de 2010

EL RETORNO

Como habéis podido apreciar, desde hace ya unos diez días, he estado ausente dejando completamente desatendido el blog.

La verdad es que he tenido una última semana de vacaciones en España un tanto movidita intentando aprovechar al máximo con la familia y relativamente desconectado de la bici ya que después de las ya clásicas salidas de sábado y domingo (en carretera y BTT), solo la volví a coger el martes.

Pero vayamos por orden en esto de las crónicas:

El sábado 07/08 salida parcial con la Cotesua ya que, por motivos familiares, tenía que entrar pronto (de hecho me perdí lo mejor: el desayuno y las claras al final). Como estaba previsto, salimos por la costa hacia Vendrell para luego enfilar la subida de Sta Cristina donde empezó a tensarse la cuerda y es que Mr. Martínez se declaró en “huelga” y dejó las riendas del grupo a los más fuertes (con lo bien que íbamos con él).

Pero bueno como el Pedrito dijo que había que aguantar hasta el pie del puerto y nosotros somos buenos “soldados” tuvimos que apretar los dientes (y otras cosas… ;-) hasta el cruce de la carretera que coge el desvío de Masarbonès. Allí ya, formamos la grupeta de la que fuimos tirando a medias entre el Sisco? (lo siento se me ha desconectado la neurona y no estoy seguro del nombre) y yo. Eso sí, con el hígado en la mano mientras los otros iban silbando… ;-)

Como arriba no había nadie esperando (debían tener hambre) continuamos hacia Mas Llorens y luego de vuelta a la carretera de Rodonyà yo ya me fui por Can Ferrer para llegar pronto a casa. Hasta allí llevábamos más de 30 km/h de media y eso que nosotros íbamos detrás…

En la subida de Can Ferrer aflojé el ritmo para subir un poco más tranquilo (o sea más acorde con mi nivel ;-). Bueno… hasta que, justo antes del pueblo, me salieron los putos perros y tuve que hacer el sprint (en cuesta) de mi vida y atragantándome con la barrita energética que me estaba comiendo en ese momento.

Y nada más, después del incidente, coroné las Ventosas y luego la carretera del pantano donde creo que me crucé con Flecha (o un clon suyo que circulaba sin casco… ;-) y con Débora, que iba de paseo.

En total casi 100 km con 965 m de desnivel a una media de 28,8 km/h.

El domingo 08/08 salida en BTT. La verdad es que después del atracón de comer y beber que nos pegamos el sábado (volviendo a casa de madrugada) salí porque era el último día en el que podía ver a los Companys porque ganas, lo que se dice ganas, no tenia ningunas… ;-)

Menos mal que los “barriguais” querían desayunar en Torrelletas y salimos hacia Casa Alta a ritmo de caracol reumático, aunque a pesar de que íbamos mareando la perdiz (una trialerita por aquí, otra por allá) llegamos en solitario arriba, así que Toni, Iñaki, Jordi, el Bena y yo continuamos sin esperar (nosotros no paramos a desayunar). Torrelletas, Castellet, atravesando el río Foix rumbo hacia Clariana donde tuvimos el primer incidente de ruta: Pinchazo del Jordi.
Mientras reparaba, cada uno se entretenía como podía...
Iñaki jugando con la cámara pinchada…


Paco de relax sobre la bici…

Y yo grabando el video que muestra las competencias en la materia del muchacho… ;-)

Apenas habíamos salido y… nuevo pinchazo. Esta vez Iñaki. Como podéis apreciar en la foto, Jordi (que ya tenia un poco de práctica) cogió las cosas en mano y, los otros, como siempre en este país… mirando ;-)

Y luego se enzarzaron los dos, animados por Paco, a este extraño ritual que quedó inmortalizado en el video que podéis ver a continuación (eso sí, menores de 18 años abstenerse… ;-)

Y ya sin más incidentes, continuamos hacia la trialera de la viña, los Rosales, la Alambrada, Cubellas y vuelta a casa por el camino viejo (paseando entre amigos… ;-)

En total, 43 km más con 785 m de desnivel y dos pinchazos…

El lunes, como diría Manolo, toco entreno invisible… Cambiar la correa de la persiana del comedor que se había roto… :-(

No es que sea muy complicado pero a veces yo pagaría por evitarme el desmontaje, doble montaje de la correa arriba y doble abajo (nunca la pones en el buen sentido a la primera… ;-), los cinco intentos para volver a poner las juntas de goma más o menos en su sitio y, sobre todo, las dos horas de limpieza que me añadió mi mujer aprovechando la coyuntura… :-(

El martes, ya repuesto de mi aventura persianera, aproveché para hacer la que sería mi última salida en España a ritmo muy, muy tranquilo… En efecto, como vi que le empezaban a saltar los muelles a la báscula (+2,5 kg desde mi llegada) decidí hacer un entreno para quemar un poco de grasas: Por debajo del 75% de la frecuencia cardiaca.

La ruta escogida: Ventosas, Ranxos, Pontons, La Munia y vuelta por Torrelletas y el pantano. La media fue de infarto, 26,6 km/h y la báscula ni se ha inmutado pero al menos pude admirar el paisaje.

Por cierto, empezando las Ventosas me adelantó Alberto que, como os podéis imaginar iba a un ritmo que no tenía nada que ver con el mío. Nos volvimos a cruzar cuando me faltaba un km para coronar ya que él había dado media vuelta arriba no sé si para volver a subir o de vuelta a casa.

Y aquí acabó mi aventura ciclista de la semana ya que el viernes volvimos a casa, el sábado tocó otro de esos entrenos invisibles, esta vez arreglando el jardín y el domingo… el diluvio universal: Todo el día lloviendo sin parar y con temperaturas que, en ningún momento, superaron los 20°C.

Bonne Route

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